100 relatos en 100 palabras

Quitapenas


Lo trajo un hombre que llegó una tarde.
Era un jarabe que borraba congojas de amor: abandonos, traiciones, divorcios.
Según el dolor, era la dosis.
Una cucharada bastaba para un rechazo. Un no te quiero más requería dos.
Como todos en el pueblo padecíamos esas dolencias, el remedio se difundió rápidamente.
Así también crecieron las protestas.
Psicólogos, intérpretes de boleros, poetas y guías sentimentales se sentían desplazados.
La pócima proporcionaba más consuelo.
Agraviados, decidieron echarlo del pueblo.
El hombre se defendía, ofreciéndoles una cucharada de jarabe a cada uno.
Pero el remedio sólo era útil para las penas de amor.