Misteriosa Mujer

Junto a mí

la difícil tempestad
de tu cuerpo
en la noche

lleno
de dudas
y congojas.

también de amores
por otro tiempo olvidados.

Mientras brota el calor
sobre tus pechos desnudos

y te beso
con el inmenso miedo de besar
tu pelo negro

nacen de tu corazón
quejidos que son
temblores

luciérnagas oscuras
insondables signos prenatales.

Y yo
como un antiguo peregrino

me encamino
otra vez
desde el exilio
y su pan ázimo

hacia la promesa de tu tierra.